Los corazones artificiales podrían salvar vidas para quienes sufren problemas de insuficiencia cardíaca. Son ya una realidad y saldrán a la venta en Europa después de que los dispositivos de la compañía francesa Carmat obtuvieran la aprobación por parte de las autoridades.

Carmat afirma que planea comenzar a vender su corazón artificial, llamado Aeson, en el segundo trimestre de este año. El dispositivo está diseñado para imitar un corazón real utilizando sensores y materiales biológicos. Con un peso de 900 gramos, funciona con baterías, actúa esencialmente como una bomba mecánica para regular el flujo sanguíneo.

La idea detrás de este corazón, que nació hace casi 30 años, era crear un dispositivo que reemplazara a los trasplantes de corazón, un dispositivo que funciona fisiológicamente como un corazón humano, que pulsa, se autorregula y es compatible con la sangre“, Stéphane Piat, director ejecutivo de Carmat, dijo a Reuters.

El dispositivo está diseñado para reemplazar un corazón real durante años en pacientes con insuficiencia cardíaca biventricular en etapa terminal. Pero por ahora, solo se ha aprobado como implante temporal para quienes esperan un trasplante de corazón. La enfermedad cardíaca es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y la escasez de donantes para trasplantes es un problema común. Según varias estimaciones, alrededor de 2.000 pacientes con insuficiencia cardíaca biventricular se encuentran en listas de espera para trasplantes en toda Europa occidental.