El caso Locomía: todos los problemas que puede vivir en la relación con sus parejas


locomotora fueron una de las bandas más originales del panorama musical español de finales de los 80 y principios de los 90, a los que Movistar+ dedica una interesante docuserie. Después de unos años de verdadero auge, el grupo finalmente colapsó debido a una historia interminable de celos, ambición, traición, estafas ocasionales y litigios por derechos de autor.

Aunque se trata de una situación muy concreta en un sector muy concreto, contiene una serie de lecciones sobre los problemas a los que se enfrentan muchos emprendedores en las relaciones con sus socios. Y es que los conflictos entre socios pueden ser el principio del fin de muchas aventuras empresariales. Cuando los negocios van bien, no suele haber conflictos, pero cuando surgen los primeros problemas suelen surgir las desavenencias entre socios. Estos son los más comunes que encontrarás:

1. No aclarar de antemano lo que cada uno espera del otro

Las expectativas de vida y profesionales cambian y llega un momento en que una pareja se distancia de la otra.

Debemos resaltar todas las posibilidades de conflictos que puedan surgir posteriormente y definir la acción que seguiremos. En las empresas familiares es común que surjan sospechas entre unos miembros de la familia sobre otros. Lo primero que hay que determinar es qué miembros de la empresa deben trabajar como administradores y qué miembros participarán como propietarios. La empresa no necesariamente tiene que representar la posibilidad de trabajo para todos. En segundo lugar, incluso para las personas que tienen la capacidad de trabajar como gerentes y dueños de la empresa, se recomienda que trabajen al menos tres años en otras empresas para adquirir la experiencia suficiente para saber cómo resolver los posibles problemas que se presenten en la empresa. empresa y saber distinguir si son de carácter familiar o comercial.

Consejo: Es fundamental desarrollar un protocolo de actuación para crear una empresa. Estos protocolos son una pequeña constitución de normas y actuaciones que todos los miembros de la empresa deben respetar.

2. Su socio quiere introducir a otro socio en el negocio

Se debe tener cuidado cuando uno de los socios tiene la intención de traer uno nuevo a la sociedad. Pueden surgir problemas dependiendo de los porcentajes que tenga cada uno.. Si estamos hablando de una relación del 50% entre dos socios A y B y uno de los socios (B) espera que cada uno dé el 10% a un nuevo socio (C), la empresa se dividiría de la siguiente manera: 40% para A, 40% para B y 20% para C. La relación inicial se ha desequilibrado y el Socio B y el Socio C ahora gestionan el 60%, con lo que tienen la capacidad de dirigir el rumbo que quieren devolver a la empresa. Si hay buenas intenciones, no hay problema, pero si no, el socio A quedaría en minoría.

Consejo: Para mantener el saldo inicial, puedes ofrecerle a tu socio compartir su parte con el tercer socio en cuestión, de modo que tú mantengas tu 50% en la empresa y ellos un 25% cada uno, aconseja la consultora.

3. Tu pareja te pide dinero porque tiene problemas económicos

La sociedad no puede convertirse psicológicamente en un fondo de reserva para ninguno de los socios porque puede servir de precedente para situaciones posteriores. Por ejemplo, si el otro socio se encuentra en una situación similar, se le considerará con pleno derecho a reclamar un préstamo de la misma forma que el primero. El negocio debe tener flujo de caja.

Consejo: Es más recomendable conceder un préstamo personal fuera de la empresa, si este socio merece la confianza suficiente. Si esto no es posible y finalmente llegas a la conclusión de que es la empresa en la que confías, habrá que hacerlo con las máximas garantías, del mismo modo que si fueras a una entidad financiera. Pero insisto en que hay que evitar en lo posible que la empresa se convierta en prestamista.

No es recomendable mezclar cuestiones personales y profesionales. Y lo que nunca se debe hacer es hipotecar los bienes de la sociedad para que un socio tenga dinero, porque se corre el riesgo de que en caso de embargar ese bien, la sociedad se quede sin actividad.

4. No cumple con sus obligaciones

A veces un socio tira del otro y eso es lógico y normal en el funcionamiento de un negocio con dos o más bandas. El problema aparece cuando la actitud pasiva es persistente. Entonces será necesario determinar por qué sucede esto.

Consejo: Si las causas de su actitud provienen de que considera que no se corresponde con el perfil que le ha sido encomendado dentro de la empresa, quizás convenga redefinir sus obligaciones. Si está pasando por una crisis personal, apóyalo. Seguramente esta es una situación temporal que superarás una vez que resuelvas el tema personal. Pero si es por incapacidad o si persiste en su actitud, la mejor opción es que abandone la empresa y opte por comprar su parte.

5. Un conflicto de infidelidad

Cada vez es más frecuente que se produzca lo que podría denominarse infidelidad entre la pareja. Tal como sucedería en una relación, cada vez es más difícil mantener el equilibrio entre dos socios. En un mundo donde los insumos y estímulos son cada vez más variados, continuamente aparecen nuevas posibilidades o amenazas. Sobre todo cuando aparecen problemas en la empresa o las cosas no salen tan bien como inicialmente se había previsto. El problema es aún mayor si uno de los socios tiene una vida oculta que no se sabía, por ejemplo, que pertenece a una empresa competidora a la que desvía clientes y que pretende dar el salto a esa segunda empresa al dejar la suya. en problemas

Consejo: Aquí entra en juego el conocimiento previo que debes tener de la persona con la que te vas a relacionar y su ética personal. Es fundamental conocer en profundidad qué es la pareja: infórmate de terceros o de alguien que haya tenido algún tipo de convivencia profesional con él. Puede solicitar informes sobre el desempeño laboral de esta persona en otra empresa. Acudir, una vez más, a las cláusulas que puedan figurar en los estatutos sociales y que deberán indicar que puede excluirse al socio que compita con la sociedad. El socio administrador está expresamente prohibido por la ley.

6. Tu pareja tiene mal genio

Hay que tener en cuenta que la vida en una pequeña o mediana empresa implica muchas horas de convivencia entre socios, por lo que no tiene sentido tener que aguantar a personas de mal carácter o de mala educación, que no te muestran el mínimo respeto cada día. día tras día

Consejo: A la hora de buscar pareja, lo primero que hay que valorar es su tipo de personalidad, aseguran los expertos consultados. Si tiene desequilibrios emocionales, no lo elijas como pareja, insisten. Si solo está enojado en ciertas circunstancias, déjalo desahogarse sin interrumpirlo. Escuche las causas de su ira, busque una solución común y puede que se calme, reste importancia y admita su error. Pero deja claro que no estás preparado para tolerar situaciones tensas y violentas todo el tiempo. Puedes expresar tus opiniones, pero siempre con respeto.

7. Si tu pareja interfiere en tu trabajo

Es posible que en algún momento su socio vaya más allá de las responsabilidades inicialmente encomendadas y, sintiéndose parte del negocio, sienta que tiene derecho a actuar en las áreas que son de su competencia o a decir cómo debe cumplir con sus Tareas.

Consejo: Como medida preventiva y para evitar que uno de los socios exceda el límite de las funciones que tiene asignadas e intente «invadir» un área que no es de su competencia, los expertos insisten en dejar definidas de antemano las áreas específicas y el trabajo a realizar por cada uno de los socios. ¿Cómo y dónde definir las funciones específicas de cada uno? Las responsabilidades se pueden establecer en el contrato de trabajo firmado con la empresa como gerente general, gerente de ventas, etc. o se puede insertar una cláusula en los estatutos de la sociedad que determine las funciones que desempeñará cada socio. Así, el socio puede ser excluido en caso de incumplimiento de sus deberes. Si los socios también son trabajadores de la empresa, deben tener muy claro que como trabajadores tienen ciertas funciones y no deben dejarlas y que como socios tendrán derecho a discutir decisiones o cursos de acción que afecten el negocio. Cuando uno de los socios se exceda en estas funciones, habrá que discutir y gestionar el problema y si se han definido previamente las responsabilidades de cada uno, esto facilitará una rápida resolución del conflicto.

8. El socio quiere venderte su parte de la empresa

Diversas razones pueden llevar a tu pareja a querer venderte su parte del negocio: puede que el negocio no vaya tan bien como él pensaba, quiere encaminar su carrera en otro campo, quiere seguir su carrera solo o con otras personas , etc. En estos casos suelen surgir desacuerdos porque el vendedor está pidiendo mucho más de lo que pagó en su momento.

Consejo: Existen muchos modelos de valoración de empresas pero cada uno de ellos puede estar sujeto a un matiz totalmente subjetivo.