«La mayoría de las franquicias fracasan ayer de desplegar su finca o sexta mecanismo»


durante el servicio marcial, JavierFlorian – Interiorista de profesión, en la foto – conoció a un chef. «Como en Mili Tienes mucho tiempo para pensar qué hacer. Hemos decidido que cuando acabe montaremos una hostelería. Los dos teníamos un perfil muy emprendedor, así que a los vigésimo días de cerrar abrimos una cafetería en Zaragoza.” Era 1997… y el negocio fue muy exitoso, animándolos a desplegar un restaurante de primer nivel un año posteriormente. “Y incluso funcionó muy adecuadamente, pero no obtuvimos el retorno de la inversión en relación con el esfuerzo y el trabajo realizados. Aquí vimos la ingenuidad de la restauración, en el sentido de que teníamos mucho desperdicio, la importación de productos era muy reincorporación…”.

Llegó entonces a manos de nuestros protagonistas un volumen con el título La mafia está sentada a la mesa. «Esto nos abrió la mente para variar el restaurante en un restaurante italiano de stop nivel y ajustar un poco esas proporciones». El sucesivo paso fue el alucinación a Italia y de allí regresaron con las ideas muy claras. “Registramos el nombre y lanzamos el primero en septiembre de 2000 Mafia». Pero, ¿qué te hizo decidirte por la cocina italiana? “Era una actividad poco utilizada en España, a todo el mundo le gustaba el producto y no había restaurantes italianos de stop nivel”.

Floristán recuerda que el éxito fue «enorme desde el principio», lo que llevó a un segundo estreno al año sucesivo. Y a partir de ahí empezaron a pensar si el concepto sería franquiciable. Finalmente, en 2002, sumaron sus dos primeras franquicias en Zaragoza y La Rioja.

Estos primeros restaurantes ahora se han convertido en un comunidad La mafia está sentada a la mesa., que incluye tres conceptos: la marca homónima (1 tienda propia y 46 franquiciados), Ditaly (4 y 3) y La Boutique Italian Food (2 y 2). Un tesina, en cambio, adulto y sólido, en pocas palabras tras cerrar 2021 con 47,2 millones de euros, un aumento de las ventas de casi un 50% respecto a 2020, superando en un 4,9% las cifras previas a la pandemia.

Floristán, por su parte, explica que una franquicia pasa por cuatro fases. El primero es el de la creación, “muy enredado ya que no todos los conceptos son franquiciables, por lo que la mayoría cae ayer de que se cala la finca o sexta mecanismo”. A esto le sigue la escalón de crecimiento “cuando compruebas que el negocio es efectivamente franquiciable y empieza a crecer y ser escalable” mientras que en la escalón de sazón se consolida esa expansión para terminar con la escalón de agonía “a la que nadie quiere obtener”.

¿Y dónde está La Mafia en la mesa? «En la escalón de sazón. Y en eso queremos estar de acuerdo, con unas ideas muy claras.” El comunidad presentó el concepto clave como eje central de esta hoja de ruta La mafia 4.0 en Primavera-Verano 2020. “Por un banda, se podio en un producto de altísima calidad, diferenciador, muy exclusivo que no encontrarás en otros restaurantes italianos, lo cual es posible gracias a nuestro propio taller dedicado fundado en 2014 y actuando incluso como plataforma transporte. El segundo punto es un medio ambiente muy esforzado que nos hizo desplazarse a la zona de Sicilia donde se rodó El Padrino, para retornar a los orígenes de la creación de nuestra marca.” El tercer pilar es la tecnología y el cuarto la educación. que se manejo esencialmente de proporcionar capacitación en serie, «Cualquiera puede hacer eso fácilmente».

EMPRENDEDOR: Tu objetivo es obtener a las 100 unidades en tres abriles. Ese es un hito importante en la historia de la compañía, ¿no es así?
JAVIER FLORISTAN:
Sí, seguimos siendo socios fundadores, no estamos bajo el paraguas de un gran comunidad, de renta peligro, que nos obliga a abrirnos rápido. En estos vigésimo abriles hemos ido paso a paso, pero vemos que tenemos muchas solicitudes para desplegar en las ciudades donde no operamos.

Seleccionamos perfiles de nuevos franquiciados y, lo más importante, damos opciones a los que ya están en la condena. De hecho, el 70% de las vacantes corresponden a nuestros empleados.

Calculamos que de las cien tiendas, rodeando de 75 son de La Mafia y 25 se reparten entre las otras dos marcas.

EMP.: ¿Estás pensando en editar una nueva marca?
JF:
No, porque tenemos tres marcas muy diferentes que ya dominan el hornacina de mercado Italiano-Mediterráneo. la boutique [fundada en 2015] tiene un ticket medio de 10-12 euros para zonas de desplazarse y de ritmo rápido, con energía en la comida muy rápida, mientras que Ditaly [creada también en 2015] es otro concepto rapido bueno (servicio rápido y producto de gran calidad) de pizza napolitana y cerveza, con un ticket de unos 15 euros, para un perfil de sabido más zagal. La mafia, por otro banda, es más un término casual, con una entrada media de 20 euros que acoge a jóvenes pero incluso a familias.

EMP: Influyen en la extrema calidad y diferenciación de su proposición gastronómica, ¿algún ejemplo?
JF:
Interiormente de la pasta rellena se utilizan ingredientes similares en todo el mundo y la familia está acostumbrada a lo que encuentra en grandes superficies. Aquí hemos introducido una novedad, con una pasta de diferentes tamaños y formatos, más vasto y con rellenos exclusivos. Un ejemplo es una morcilla rellena de pimientos del piquillo, con una salsa específico que no se encuentra en el mercado en ningún puesto del mundo.

EMP: Reiteras que “cada día estamos más cerca de convertirnos en la empresa tecnológica que alimentamos”.
JF:
es una ingenuidad Cuando doy una presentación, a menudo digo que ya somos una empresa de tecnología, no una empresa de restaurantes. Y está la parte específico con pedidos online, QRs, tarjetas tecnológicas, pero incluso la parte interna, la parte administrativa y de control, donde quiero destacar, por ejemplo, que los pedidos ya son anticipados.





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