Seguro de Crédito – Qué Es, Definición y Concepto | 2022


El seguro de crédito es un producto por el cual un cliente queda cubierto frente a posibles impagos de sus deudores.

En otras palabras, es una útil que permite a la empresa tener cierta tranquilidad a la hora de realizar contratos de liquidación o de servicios.

Extrapolándolo a una situación cotidiana, el llamado seguro de arriendo es un poco un seguro de crédito. Estos seguros sirven, en caso de impago por parte del ocupante del inmueble, el seguro cubre un número de meses y una determinada cantidad.

En el caso del sector corporativo, suele estar más orientado a cobros o pagos oportunos, como la liquidación de productos o la prestación de servicios.

Características del seguro de crédito

Este tipo de seguro se caracteriza por su carácter no obligatorio y por el fortalecimiento de la imagen financiera de la empresa.

Es afirmar, se diferencia de los conocidos seguros de hogar y coche, que son obligatorios por ley (al menos en España) y, por otro flanco, mejoran la imagen financiera de la empresa que los contrata. Esto se debe a que parte del cobro de sus ingresos devengados está protegido hasta cierto punto.

Este postrero es fundamental para solicitar préstamos, suministrar su valía en bolsa o resultar atractivo para posibles inversores.

Por otro flanco, el seguro de crédito funciona así:

Como se puede observar, la relación entre los tres participantes no está interconectada, ya que, si proporcionadamente el asegurador debe estudiar al cliente o deudor y aceptar (o no) convidar cobertura de seguro, por lo caudillo no tiene contacto directo con este cliente.

Entonces, en definitiva, la empresa (el merecedor) proporciona toda la información que tiene a la aseguradora y la aseguradora incluso realiza sus propias investigaciones. En caso de incumplimiento por parte del cliente, la aseguradora tomará medidas para cubrir lo estipulado en el acuerdo.

Ejemplo de uso de seguro de crédito

Delante una empresa que se dedica al depósito de carnes y pescados a restaurantes de Málaga, el regente de esta empresa decide contratar un seguro de crédito en presencia de la incertidumbre en el cobro de sus ventas.

Como el sector de la hostelería depende del turismo, nuestra empresa distribuidora de carne y pescado puede sufrir mucho si decae o declive. Por ello, nuestro apoderado decide demorar a un acuerdo con una aseguradora para que, llegado el momento, esté medianamente cubierto y por otra parte tenga una longevo solvencia económica en caso de acuerdo de préstamo.

Finalmente, a la hora de contratar un seguro de crédito, la empresa y la aseguradora pueden pactar una cuota mensual, semestral o anual, entre otras opciones. En este sentido, es muy similar a otros seguros.



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